domingo, 2 de septiembre de 2018

Educación musical temprana en casa - Método ETFES

Cuando conocí el método “ETFES” me pareció muy atractivo pero es cierto que nunca muestro mucho interés en aplicaciones para niños y niñas, sobretodo cuando son para menores de 3 años.   



No fue hasta que Albert se puso en contacto conmigo y me explico como funcionaba la app, que no suponía ninguna interacción con el móvil, que me interese por completo y decidí probarla por mí misma. Ya sabéis que la app tiene, ahora mismo, tres semanas gratuitas y creo que hasta con menos es suficiente para ver resultados; para mi fue suficiente con una para ver como Anna se mostraba relajada y muy atraída por los ejercicios.       




No soy muy fan de las estimulaciones tempranas (a no ser que sean necesarias), creo que hay que ser natural y dejar que las cosas fluyan, propiciar un ambiente preparado para facilitar que sea el niño o la niña por sí mismo que vaya descubriendo y, sobretodo, que sea el protagonista de sus logros, de su juego y de sus conquistas. Pero una estimulación del oído musical me parece muy adecuada en un entorno en el que la música se ve reducida a escucharla por la radio o a ir a un concierto de vez en cuando. En un ambiente cotidiano, por muy pobre que sea, el bebé puede desplazarse, moverse y recibe estímulos verbales, pero a nivel musical nuestro entorno es muy limitado. Por lo menos es nuestro caso: nos gusta escuchar música variada, Anna tiene instrumentos en casa y si, le canto infinidad de canciones porque me gusta y conozco muchas (supongo que ser maestra influye); pero todo se reduce a eso.    


Así que éste método único de estimulación temprana, donde la madre o el padre (o la persona de referencia del peque) pueda mostrarle el lenguaje de la música, desde la confianza y el cariño, me parece maravilloso. Además de los múltiples beneficios que ello conlleva: estimular el oído musical, impulsar su capacidad de aprendizaje, despertar su intuición musical para el aprendizaje de cualquier instrumento, mejorar los lazos con el adulto o mejorar la memoria, son algunos de los ejemplos.  



Este entrenamiento musical está recomendado para bebés desde el nacimiento hasta los 3 años de edad, coincidiendo con la primera parte del periodo sensible del lenguaje del que hablaba María Montessori. Des del nacimiento hasta los 6 años aproximadamente, los niños y las niñas muestran una gran sensibilidad en el desarrollo vocal y en los movimientos de la boca. De ahí la importancia de un entorno rico en estímulos (hay que hablarles, explicarles lo que está sucediendo o lo que va a pasar e incluirlos en las conversaciones del día a día) y la necesidad que sienten por explorar su boca, hacer ruidos, balbucear, y es que necesitan ejercitar todos los músculos de la boca. Esto, a su vez, los prepara para el lenguaje y es en esta ventana en que muestran más sensibilidad para el aprendizaje de varios idiomas. La estimulación del oído musical, con la app de Baby Wise Tunes, por tanto, facilita el aprendizaje de futuros idiomas.  

En su web y en su cuenta de instagram, los creadores explican fácilmente cómo aplicar este método, desde sesiones de escucha hasta sesiones con contacto o alternando con instrumentos, sin duda una experiencia increíble.  


      

Nosotros en casa estamos encantados con el método, este verano que tenemos pocos momentos tranquilos, lo estamos escuchando para relajarnos antes de ir a dormir y Anna siempre ha mostrado mucho interés. En casa lo hemos escuchado en diferentes situaciones, solas ella y yo, con contacto, leyendo un cuento, experimentando con algún instrumento o acompañadas de papá o de la yaya. Son sesiones de aproximadamente 5 o 6 minutos y los creadores del método recomiendan escuchar entre una y tres sesiones por día, 5 días de la semana (hay que tener en cuenta que el descanso es tan importante como el aprendizaje).   




Para terminar solo me gustaría explicar nuestra experiencia con el piano. A Anna le regalaron uno por su cumpleaños, le gustaba mucho pero se limitaba a golpearlo. Después de unas semanas con la app de Baby Wise Tunes, Anna se acerca al piano de otra manera, toca las teclas con un dedo (algunas veces también con todo la mano, acaba de hacer 17 meses y todavía es muy pequeña) pero se le nota que escucha con atención lo que toca y suele repetir una misma nota antes de buscar una nueva. Simplemente, me parece increíble. ¡Probarla y me decís!





Aida



P.S.: Por favor, no uses las fotografias sin mi permiso.  

martes, 14 de agosto de 2018

Formación Montessori parte 1 - Vida Práctica

Durante este mes de Julio he estado haciendo una formación para ser Guía Montessori y ha sido una experiencia muy enriquecedora y, a la vez, muy intensa. He aprendido muchas cosas y desaprendiendo otras muchas tantas (de verdad que a veces hay que desaprender para aprender, sobretodo cuando llevamos mucho tiempo haciendo las cosas no de la forma más correcta posible). En estos últimos meses he hecho formaciones y cursos relacionados con el movimiento libre, sobre pedagogía Waldorf, juego libre y, aunque asistí a algún congreso Montessori, para nada imaginaba lo que iba a aprender durante este mes de julio.



La formación la he realizado en MamiNatura de Terrassa, un sitio chulísimo que se ha convertido durante unas semanas en toda una aula Montessori como si fuera un ambiente preparado de Casa de Niños. ¡Ha sido alucinante de verdad!


Durante la primera semana exploramos una de las áreas que se trabajan en Casa de Niños: el área de Vida Práctica. Hemos visto y practicado muchas presentaciones sobre aspectos que bien se pueden trabajar para interiorizar aspectos de la vida diaria, y otros que preparan para el posterior aprendizaje de aspectos tan importantes como la lectoescritura. Por ejemplo, cuando realizamos actividades en que se trabaja la coordinación, o se limpia una mesa, por ejemplo, siguiendo el movimiento que preparará al alumno para seguir  la direccionalidad correcta una vez empiece a leer y escribir.


Si os interesa os puedo ir contando en futuros posts las diferentes áreas que hemos ido trabajando y así os hacéis una idea de cómo se trabaja en un ambiente Montessori.



La formación nos la ha impartido MOLAT y la verdad es que estoy encantadísima, muy cercanos y muy humanos, además de que he aprendiendo muchas palabras mejicanas (y también argentino que tengo tres compis de allí). ¡Está padrísimo de verdad! En serio, me llevo más que una formación, me llevo un crecimiento interno y una familia y dejo muchos prejuicios e inflexibilidades. 




Aida


P.S.: Por favor, no uses las fotografias sin mi permiso.  


miércoles, 4 de julio de 2018

Movimiento libre

Como ya comenté en mi anterior post (que podéis ver aquí) sobre el cubo de inpiración Pikler, la maternidad me ha hecho retomar aspectos que estudié al formarme como maestra y que, en una maternidad consciente de la necesidad de apego y respeto hacia los niñxs, ha terminado despertando en mi esa necesidad de indagar y formarme para poder transformarme y transformar (como dice mi amiga Laura).

En el post sobre el cubo ya hablé de la filosofía Pikleriana, me enamoré de ese cubo en cuanto lo vi, y mi padre lo hizo realidad. Hace unas semanas estuve en una formación muy amena que impartió Romina de Teta-à-Porter, en “Espai La Tribu” de Vic.  La verdad es que salí más convencida de las ideas que ya tenía en mente y me dio recursos para poder expresarlas. Sin duda os recomiendo su blog y sus formaciones, tanto como maestra como madre.  


Como ya expliqué brevemente sobre Emmi Pikler, la idea global con la que me quedo es esa de no forzar movimientos ni posiciones en el bebé para las cuáles no está preparado, es decir, su motricidad no es lo suficiente madura. Pero para conseguir un movimiento motor libre y respetado, es necesario ofrecerlos un espacio adecuado que les permita esa libertad y que mejore su autonomía. No es necesario tener un cubo, un triangulo o una rampa Pikler (aunque a Anna le da mucho juego), pero si adaptar el espacio.


(fotografía de la sesión con Helena Molinos para el día de la madre)

No es dejar al niño libremente por que sí, es darle la libertad necesaria para que aumente su autonomía y su independencia, para que él o ella sea el protagonista de esta conquista. En una formación que estoy realizando sobre el juego y el niñx de la mano de Yessica Clemente de Rejuega (a través de Babytribu), he entendido que hay que confiar en éste, en sus posibilidades y en sus capacidades, y esto se traduce en una menor intervención “sobre” el niñx y en una mayor observación de lo que sucede (para entender cuáles son sus necesidades).


Anna esta un momento de explosión motora, sus necesidades e inquietudes se mueven alrededor de querer explorar el entorno que le rodea, subiendo y bajando de allí donde puede. Esto choca un poco a veces con nuestras necesidades, yo como adulto tengo que hacer ciertas cosas, que serían más fáciles si ella estuviera sentada y entretenida jugando. Que lo está, pero son minutos e incluso a veces segundos, porque se encuentra en el plano de mayor desarrollo motor (según la filosofía Montessori se encuentra en este período sensible de movimiento). A veces hay que conciliar esto, pero hay que ser conscientes de que es una etapa que pasará (y vendrán otras nuevas), hayq eu aprovecharla porque es muy bonito ver como alcanza nuevos hitos.


No se si he comentado ya que Anna ha pasado por todas las fases motoras que son normales y que Emmi Pikler (y otros cientos de autores, aunque todos hablaban de los movimientos con ayuda) describieron en su momento. Ha volteado a un lado y otro, se ha girado, ha hecho la croqueta, se ha arrastrado y ahora gatea (y no veas a que velocidades). Hace tiempo que se pone de pie y se desplaza lateralmente y hacia delante (con el apoyo de algún objeto) y ya ha dado sus primeros pasos solas aunque lo hace puntualmente. En estos movimientos no hemos intervenido (o lo más mínimo) y todas las conquistas han sido fruto de sus necesidades y como base a sus intereses, si ella ha querido desplazarse se ha cogido a una silla y lo ha hecho, pero siendo ella quién ejercía una fuerza sobre el objeto (no como pasaría con un andador, un correpasillos o nuestras propias manos).


No me considero una persona ortodoxa, pero si que he tenido que poner ciertos límites a mi entorno porque estamos acostumbrado a ciertas “formas de hacer”, por así decirlo, que están muy arraigadas. A mí también me ha pasado, todos tenemos la imagen de un bebé andando de las manos de su madre o de su padre, pero lo cierto es que no necesita de esta ayuda. El ser humano esta hecho para andar y lo hará con ayuda y sin, la diferencia es que sin ayuda él será su propio protagonista, disfrutará de ello y nunca le podremos quitar la satisfacción de haberlo alcanzado por sí mismo, dándole el tiempo que necesita, a su tiempo, con respeto.



Como habéis podido ir viendo, me gustan investigar y coger aquello que me interesa de cada pedagogía. Estoy muy interesada en las pedagogías alternativas, me apasionan Maria Montessori, la pedagogía Waldorf, Pikler y el instituto Lóczy y me he formado mucho también en inteligencias múltiples, entre otros. Con esto quiero decir que no es necesario seguir al pies juntilla todas y cada una de sus premisas, se trata de ser coherente con lo que hacemos y, sobretodo, tratar al niñx con respeto, creo que esta es la clave.


Aida



P.S.: Por favor, no uses las fotografias sin mi permiso.